miércoles, 12 de diciembre de 2012

Buscan evidencias directas de la caza de mastodontes por humanos

¿Los seres humanos cazaban mastodontes hace más de 20 mil años? ¿Es cierto que preferían capturar estos mamíferos porque suponían reserva de carne por un largo período? ¿O simplemente eran presas inalcanzables?

Esas interrogantes no han podido ser respondidas con certeza por la ciencia, a pesar de que los nuevos hallazgos se acercan cada vez más a la resolución de la duda.

Estudios de prospección geológica e información de pobladores del estado Lara permitieron encontrar piezas dentales de un mastodonte juvenil y de otro individuo de mayor edad, junto a una piedra trabajada por el hombre. El hallazgo se realizó en un lugar situado entre Carora y Barquisimeto, gracias a excavaciones efectuadas por el Dr. Ascanio Rincón y el ingeniero Andrés Solórzano, investigadores del Laboratorio de Biología de Organismos del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

La pieza dental de mastodonte fue encontrada en el estado Lara, entre 4 y 5 metros de profundidad. 
Foto Andres Rivas
“La roca tallada data de la misma época de los restos de mastodonte, pues en ambos se encontró el mismo material sedimentario” explicó Rincón. Sin embargo, aun no se ha descubierto evidencia directa para determinar que el mamífero haya sido cazado con el fin de alimentar a las primeras poblaciones humanas, a pesar de que la presencia de herramientas sugieran que ambas especies convivieron.

Todavía falta camino por recorrer para aclarar el panorama. “Tenemos vestigios indirectos de la relación por la aparición de los instrumentos, pero no hemos hallado puntos de percusión en huesos de mastodonte que nos indiquen si efectivamente el hombre usaba las herramientas para destazar animales, produciendo heridas en los huesos que se pudieran apreciar hoy” detalló el paleontólogo.

Durante las excavaciones efectuadas en el año 2009, inscritas en el proyecto Paleomapas del IVIC, también se localizaron dientes de caballos, así como fósiles de macrauquenias y gliptodontes, que conformaban parte de la mega fauna que, según las evidencias, habitaba en Venezuela entre 27 y 10 mil años atrás aproximadamente.

Dichos restos se encontraron entre tres y cuatro metros de profundidad por la población cercana, que desconocía la existencia de los fósiles y excavaron para aprovechar los recursos acuíferos en la siembra.

Todavía se desconoce la edad exacta de los fósiles. Para ello, serán sometidos a pruebas de carbono-14, ya que este isótopo se encuentra en todas las muestras orgánicas con menos de 45.000 años de antigüedad. De igual manera, no se ha podido determinar a qué especie pertenecen estos individuos, labor que amerita más evidencias. Sin embargo, se presume que pudiese tratarse del Stegomastedon waringi, diseminada en la parte norte de Suramérica, según lo refiere la literatura.

La custodia legal de los especímenes pertenece al IVIC actualmente, por cumplir con las condiciones establecidas para protegerlos, tal como se estableció en providencia del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), ente regulador de la materia en Venezuela.

Asentamientos criollos
En las excavaciones, a cargo
del investigador Ascanio Rincón,
se encontraron piezas dentales
de mastodonte. Foto Andres Rivas
Los mastodontes, clasificados taxonómicamente en el género Stegomastedon, fueron mamíferos herbívoros de origen Norteamericano y con características similares al elefante actual. Se presume que aparecieron en La Tierra hace aproximadamente 45 millones de años y llegaron al continente a través de las conexiones entre los continentes generadas por el descenso del nivel del mar, evento que ocasionó el congelamiento de los cuerpos de agua.

El Stegomastedon, cuyo cuerpo estaba recubierto por pelo grueso, formó parte de las especies de fauna que recorrían la geografía venezolana en búsqueda de alimento.

Imaginar a estos animales atravesando con sus gruesas patas las tierras de la actual Sierra de Perijá, en el estado Zulia, así como los territorios de Falcón, Lara y Monagas, es posible gracias a los aportes de los resultados de las investigaciones paleontológicas.

“Nuestro deseo es continuar con las investigaciones y excavaciones en el sitio, porque el propósito final de estos trabajos es mostrarle a los venezolanos cuál es su patrimonio histórico, para que conozcan de dónde proviene la flora y fauna actual” afirmó Rincón, quien advirtió que esta información es imprescindible para poder predecir cómo se comportarán los ecosistemas y las especies ante los posibles cambios climáticos.

El análisis de estas piezas puede demorar algunos años, si se toma en cuenta que además de documentarlas con la literatura disponible, se necesitan hacer comparaciones con fósiles similares resguardados en museos en otras partes del mundo.

Fuente:
Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)
Bitácora | Boletín Informativo
http://bitacora.ivic.gob.ve/?p=6051

viernes, 7 de diciembre de 2012

Exponen en Caracas fósiles de especies animales halladas en Venezuela


Caracas, 22 Nov. AVN.- Las profundidades del suelo venezolano guardan algo más que petróleo, prueba de ello es el Breal de Orocual, un hallazgo paleontológico en el que se han descubierto 34 especies de megafauna, o animales gigantes, pertenecientes al período pleistoceno, es decir, hace unos 2.5 millones de años atrás, y que serán expuestas en Pdvsa La Estancia, en Caracas.

Entre los descubrimientos hechos destaca la perezosa de seis metros de altura y el tigre dientes de sable que los científicos denominaron Homotherium Venezuelensis, en homenaje a todo el pueblo venezolano ya que es el primer espécimen de esta naturaleza encontrado en América Latina.

El yacimiento paleontológico Breal de Orocual fue localizado por Petróleos de Venezuela S.A (Pdvsa) en el estado Monagas durante trabajos de construcción de un oleoducto en junio del año 2006.

Beatrice Sansó de Ramírez, gerente general de Pdvsa La Estancia, comentó que en los estudios participan "unos 16 expertos de otros países que fueron al sitio", además de mantener "reuniones con los consejos comunales de la zona" para explicar "la importancia de lo que tenemos entre manos", refirió.


Sansó también explicó que fue el obrero José Campos, quien advirtió sobre la reserva de restos fósiles. Él "encontró huesos e inmediatamente avisó, la empresa entendió que se trataba de un tema importante se dirigió al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y también al Instituto de Patrimonio Cultural (IPC)".

Entre las especies identificadas hay dantas, báquiros, caballos, camellos, rabipelados, cachicamos, culebras, tortugas, aves acuáticas, gavilanes, zamuros, tigres, monos, patos, entre otros.

En la sede principal de Pdvsa La Estancia, ubicada en Altamira, Caracas, estará abierta al público la exposición Breal de Orocual, desde las 8:30 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde, donde se exhiben las especies encontradas en el yacimiento paleontológico.

"Queremos que los niños y las niñas de la patria se acerquen a la ciencia. No podemos dejarle el conocimiento a un grupo pequeño, nunca más los grupos meritocráticos, ahora el conocimiento es para todos", agregó Sanso.

El mejor momento de la ciencia

Al frente de esta investigación, que según los cálculos científicos continuará por años, se encuentra Ascanio Rincon, oriundo de un pueblito de la rivera del lago de Maracaibo, biólogo de formación y doctor en paleontología.

Rincón es uno de los dos paleontólogos con los que cuenta Venezuela y considera que "estamos en un momento espectacular de la ciencia, yo creo que el apoyo que ha dado el Gobierno a la ciencia en este momento es inédito".

El dirigente científico del Breal de Orocual se contenta al decir que existen tres venezolanos más estudiando paleontología y recuerda que descubrió su vocación al ver en un programa a unos señores buscando fósiles, los primeros fósiles humanos.

"Le dije a mi mamá: 'Quiero ser paleontólogo', ella me dijo, 'sí, mijo, lo que tu quieras (...) Luego escuché cuando le decía a mi papá: '¿Qué es eso de paleontología?' ", comentó.

Actualemente sus padres saben qué es la paleontología y él se dedica a capitalizar ese sueño que tuvo por primera vez a los ocho años, por eso le dice a los más pequeños: "El que quiere puede".
Desde 2008 el Breal de Orocual ha logrado cinco publicaciones en revistas científicas de carácter internacional. Los científicos señalaron que con 20 personas que revisen y estén pendientes del área, la investigación tardaría, por lo menos, 120 años.

La megafauna del Pleistoceno

Caracas, 22 Nov. El Universal.- En Monagas hallaron fósiles de 33 animales con 2,5 millones de años de antigüedad.
Garras de 40 centímetros poseía la enorme pereza del pleistoceno 
FOTOS CORTESÍA PDVSA LA ESTANCIA

Hace 2,5 millones de años, las perezas eran tan grandes y pesadas que no podían trepar a los árboles. Medían tres metros y eran muy panzonas.

Esto no es una presunción. Es una conclusión científica a la que se llegó con los huesos en la mano: los fósiles encontrados en el Breal de Orocual, en Monagas, que ha resultado ser el segundo yacimiento asfáltico más grande de América, después de Ranchos de la Brea, en California.

Un equipo liderado por Ascanio Rincón y conformado por expertos del Pdvsa, del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y del Instituto de Patrimonio Cultural se han dedicado a explorar el yacimiento paleontológico y han encontrado restos de 33 especies del período pleistoceno, además de muestras vegetales, en una zona que hoy es árida pero que hace 2.500 millones de años -cuando aún no aparecía el homo sapiens- estaba plena de sabanas, bosques y ríos poblados con distintos animales.
Una cabeza de armadillo y el tigre Dientes de Cimitarra en la exhibición

Tan valioso yacimiento, el de Orocual, se halló casi por casualidad: José Campos, un obrero de Pdvsa excavaba en labores petroleras cuando percibió que los huesos que encontraban tenían un valor especial.

Las labores se detuvieron, los científicos fueron convocados y las excavaciones se desviaron para darle paso a las investigaciones paleontológicas en un área de 18 mil metros cuadrados y 37 mil pies cúbicos de asfalto, lleno de restos de tigres, dantas, báquiros, culebras, caballos, camellos, rabidepelados, cachicamos, osos hormigueros, monos, zamuros, patos, perezas, piercoespines y chigüires.

La pereza, Eremotherium sp, es sólo uno de los animales que se reconstruyeron tras recopilar, examinar e identificar los restos paleontológicos. Por ser el animal de mayor tamaño, es lo primero que se observa en la exposición de réplicas a escala real que sobre el Breal de Orocual se inauguró ayer en la sede de Pdvsa La Estancia, en Altamira.

Para Ascanio Rincón, tanto la riqueza del yacimiento como las excavaciones realizadas desde hace seis años ha colocado a Venezuela en la palestra paleontológica y ha logrado la reactivación de exploraciones en otros países del subcontinente donde se habían detenido en los años sesenta.

Quizás el más importante hallazgo del Breal de Orocual son los restos del tigre Dientes de Cimitarra porque es la primera vez que se halla en el continente americano. Por ello se le llamó científicamente -y así fue aprobado por la comunidad internacional- Homotherium venezuelensis. Su réplica a escala real también se encuentra en la exhibición de Pdvsa La Estancia, al igual que otro felino pleistocénico, el tigre Dientes de Sable.


En Pdvsa La Estancia se exhiben réplicas de nueve especies

Fósiles en La Estancia 

Los jardines de Pdvsa La Estancia son la antesala de un paseo paleontológico. Hasta febrero estará abierta la exhibición sobre el Breal de Orocual, con réplicas exactas de los fósiles de nueve animales, incluidos los tigres y la pereza gigante. Según explicó Beatrice Sansó de Ramírez, directora de Pdvsa La Estancia, la exhibición tiene rigor por la curaduría de científicos de las tres instituciones involucradas en el proyecto Orocual y, para atraer mejor a los niños, cuenta con dibujos de una paleoilustradora española y ambientación sonora.

Video el Breal de Orocual
Cortesía Youtube - TeleSUR
Fuente:
Agencia Venezolana de Noticias 
22/11/2012 19:11
http://www.avn.info.ve/node/143512

El Universal | Giuliana Chiappe
viernes 23 de noviembre de 2012  12:00 AM
http://www.eluniversal.com/vida/121123/la-megafauna-del-pleistoceno

Mientras tanto en los Valles del Tuy

Enviado por: TuyDesigner.
Para mas información sobre nuestra WEB y como publicar aquí visita: https://sites.google.com/site/paleovenezuela/

Érase una vez...



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domingo, 2 de diciembre de 2012

Extraen en Mérida los restos de tres mastodontes

El investigador argentino, Alfredo Carlini, inspeccionó la zona andina.
Terminar de extraer los restos de tres mastodontes, identificarlos para luego exponerlos en una sala, en el estado Mérida, es el trabajo que realiza un grupo arqueólogos en la población Llano El Anís.

A los expertos locales se sumó Alfredo Carlini, profesor de anatomía comparada de la Facultad de Ciencias Naturales y del museo de la Universidad de La Plata, en Argentina, quien llegó hasta la ciudad para ayudar con las investigaciones de la fauna que predominó durante esa época.

“Estamos trabajando sobre un esqueleto parcial de un mastodonte y mi objetivo primario es ayudar en lo que pueda a que se termine la extracción y la identificación de estos restos para que vaya a la colección y luego haya un sitio en esta población para su exposición”, resaltó el experto.

El arqueólogo Alfredo Niño, de la Universidad de Los Andes, señaló que para conservar estos restos en Llano El Anís, utilizarán herramientas sencillas, entre ellas aplicar una capa de un sintético que reforzará los huesos y evitar que esos se degraden.

“Los vamos a impermeabilizar y luego sería ideal llevarlo a una colección oficial y hacer una réplica y llevarlo al lugar de donde fueron extraídos y así los vamos a conservar, explicó.

Por su parte, Lino Meneses, coordinador del Museo Arqueológico Gonzalo Picón Gutiérrez, en Mérida, señala que la principal función que tienen es investigar los contextos arqueológicos que dejaron en el subsuelo las sociedades antiguas, para que la gente conozca cómo vivieron los antiguos habitantes de Venezuela.

“Trabajamos con base en el proyecto y el más resaltante es el paleoarquelógico, ubicado en Llano El Anís, ya que en esa cordillera existió una laguna donde acudieron mastodontes, donde se alimentaban e hidrataban, ahí fallecieron y fueron encontrados miles de años después”, apuntó.

Precisó el experto argentino que los fechados absolutos no existen, pero están tomando muestras de sedimento para ver si se puede obtener una fecha precisa. “Si tomamos como referencia otros sitios en Venezuela donde esta especie de mamíferos se ha encontrado es probable que estos restos estén entre los 15 mil años de antigüedad”.

Destacó que el trabajo que se ha desarrollado es excelente, ya que los expertos de la Universidad de Los Andes, han hecho toda una excavación sobre una metodología biológica, con muchos altos estándares de calidad y procedimientos y los restos están muy bien conservados, esto ha permitido que el trabajo se está desarrollando progresivamente y aporta cada vez más cantidad de datos.

“Llevaremos unos pedazos de huesos para mostrar el ejemplar, además se van a procesar en un laboratorio en el museo de La Plata, en Argentina, para tratar de obtener colágeno antiguo y saber más de este ejemplar”, señaló.

También especificó que no saben si esas muestras van a dar resultados positivos porque el colágeno, uno de los componentes que se obtiene para los fechados, es un componente orgánico que tiende a perderse con el tiempo y depende su conservación en el lugar y la cantidad de agua que hubo en el periodo de fosilización para el resultado”.

Dijo el profesor que en la zona de excavación en Llano El Anís hay tres ejemplares distintos que probablemente pertenezcan a dos especies diferentes y la mayor cantidad de restos están en la excavación principal, otra excavación secundaria con restos aislados y otra zona donde son pocos los restos que muestran especies distintas.

Carlini ha visitado el país en cuatro oportunidades en trabajos en Urumaco, Coro, Taima Taima, Península de Paraguaná, con Mucuruchú, Cucuruchuco y Quebrada Ocando, lugares donde también se han encontrado restos de especies antiguas.

Fuente:
domingo 02 de diciembre de 2012 06:00 AM
Tubal José Padilla panorama@panodi.com. / Mérida
http://www.panorama.com.ve/portal/app/vista/detalle_noticia.php?id=44827


La verdadera historia del fin del cretácico


sábado, 1 de diciembre de 2012

Prólogo del Paleodiccionario

El paleodiccionario es un compendio de la terminología que se usa comúnmente en paleontología. Está pensado para todos aquellos que, como usted, desean encontrar el significado de palabras utilizadas en documentos científicos relacionadas al área paleontológica. Claro, enfocado en lo esencial, le ayudará a encontrar el conocimiento necesario para interpretar correctamente los diferentes términos utilizados en este blog y cualquier documento referente a la descripción de fósiles.

En cada publicación, el paleodiccionario contiene una lista de palabras útiles, que puede ser consultada en su totalidad a través del menú principal con el botón “Paleodiccionario”. También los términos pueden ser buscados fácilmente con el recuadro llamado “Buscar en este blog”, que se encuentra en la parte superior derecha del blog, solo coloque la palabra en el recuadro de búsqueda y presione el botón “buscar”, le mostrará una lista donde podrá seleccionar la letra que corresponda a la palabra, ejemplo: coloque la palabra lesothosaurus y deberá visualizarse “Paleodiccionario – Letra L” que corresponde a la primera letra de la palabra Lesothosaurus. Este método de búsqueda igualmente le listará las entradas de artículos que puedan tener dicha palabra, incluso si esta escrita de otra manera, como: lesothosaurio.

Es importante destacar que con las más de 1.000 palabras usadas en paleontología, el paleodiccionario también tiene almacenado la mayoría de dinosaurios descritos y se seguirán agregando a medida que se clasifican nuevas especies. Además se tiene la capacidad de agregar sugerencias de palabras que no se encuentran o simplemente su opinión que pueda enriquecer este diccionario en la parte de comentarios.

La publicación de cada letra del paleodiccionario se hará poco a poco, hasta llegar a la letra Z, cumpliendo parámetros de calidad. Si busca una palabra y no se encuentra en el paleodiccionario, es porque no se ha publicado todavía, le pedimos disculpas y lo haremos tan pronto nuestro tiempo lo permita, recuerde que nuestro trabajo es ad honorem y este proyecto de PaleoVenezuela lo hacemos en nuestro tiempo libre con el único propósito de llevar conocimiento de la ciencia paleontológica a todos los Venezolanos.

Gracias.
Equipo PaleoVenezuela