jueves, 9 de junio de 2016

Tres curiosos animales prehistóricos emergen del subsuelo venezolano

Restos parciales pero inequívocos de un ave pseudodentada, una tortuga marina y un perezoso jamás descrito, de aproximadamente 18 millones de años de edad, fueron recuperados cerca de la superficie terrestre de lo que hoy se denomina Cerro La Cruz, ubicado en la Formación Castillo del estado Lara, gracias al trabajo conjunto de paleontólogos de Venezuela, Estados Unidos y Brasil.

Los fósiles conforman el registro más antiguo de cada grupo animal descubierto en el norte de Sudamérica. Los tres especímenes provienen de la época geológica del Mioceno Temprano de la era Cenozoica.
Fémur del perezoso
Según el investigador del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), Ascanio Rincón, este hallazgo coloca a nuestro país en una posición aventajada con respecto a la diversidad paleontológica de la región. “El norte de Sudamérica, es decir, el territorio que posteriormente se convertiría en Venezuela, también representa un hito importante en la evolución de la fauna y flora de América del Sur”, afirmó.

A su juicio, es necesario incrementar los esfuerzos de exploración, incluso fuera del territorio nacional. Países como Colombia, Trinidad, Ecuador, Perú y Brasil “nos van a dar más sorpresas, cosas nuevas e interesantes verán la luz próximamente”, anunció Rincón.

Nuevo taxón de perezoso

En la Formación Castillo donde fueron encontrados los fósiles; Rincón y su equipo han excavado desde el año 1998 en busca de pruebas materiales de la vida de seres prehistóricos.

Como Baraguatherium takumara fue identificado el nuevo género y especie del perezoso más antiguo del norte de Sudamérica. El nombre significa “la bestia perezosa de la Baragua”, en honor al lugar donde estaba el animal y a la etnia indígena Ayamán, en cuya lengua el término “takumara” alude al perezoso.
Ascanio Rincón participó en las tres expediciones paleontológicas. Aquí muestra el fémur del perezoso
“Al principio, fue imposible ver los molares porque estaban tapados de sedimento. Pero una vez removidos, lo que parecía ser un hueso de tortuga se transformó en el perezoso que marcaría pauta en el entendimiento de la evolución de estos mamíferos en el norte del continente”, aseguró Ascanio Rincón, jefe del Laboratorio de Paleontología del Ivic.

De acuerdo con las características osteológicas del cráneo, mandíbula, molares, fémur y tibia, se determinó que B. takumara era un miembro de la superfamilia Mylodontoidea, situándose en la sección más basal de su árbol filogenético.

“Con esto estamos diciendo que los orígenes, evolución y adaptación de los perezosos Mylodontoidea en el Neotrópico quizás debamos buscarlos en el norte de Sudamérica y no en el sur como se había pensado”, precisó el investigador del Ivic.

Los resultados de este primer estudio fueron publicados en Journal of Mammalian Evolution, órgano oficial de la Sociedad para el Estudio de la Evolución de los Mamíferos. Los responsables fueron Ascanio Rincón (autor principal), Andrés Solórzano (Ivic), H. Gregory McDonald (Oficina de Administración de Tierras, Utah, Estados Unidos) y Mónica Núñez (Ivic).

Una sola matamata

En el mismo estrato donde reposaban los restos fósiles del perezoso, los paleontólogos consiguieron piezas óseas de las costillas, cintura pélvica y parte posterior del caparazón de una tortuga acuática, la más vieja del grupo matamata reportada hasta la fecha. El espécimen fue identificado como Chelus colombianus.

Adicional a su descubrimiento, los expertos comprobaron que las especies descritas previamente como Chelus lewisi (Formación Urumaco, Falcón) y Chelus colombiana corresponden a una sola matamata: C. colombianus. “Se trata del mismo reptil pero en diferentes etapas de desarrollo”, acotó.

En esta segunda investigación paleontológica, publicada en la revista The Science of Nature – Naturwissenschaften, participaron Gabriel S. Ferreira como autor principal (Universidad de São Paulo, Brasil), Ascanio Rincón (Ivic), Andrés Solórzano (Ivic) y Max C. Langer (Universidad de São Paulo, Brasil).

Pájaro con dientes falsos

El último fósil hallado en el Cerro La Cruz de la Formación Castillo pertenece a la familia Pelagornithidae, grupo de aves marinas extintas emparentadas con los pelícanos del presente y caracterizadas por la gran envergadura de sus alas, lo que les facilitaba volar grandes distancias a través del océano. Aunado a ello, tenían proyecciones óseas espinosas parecidas a dientes; de allí su apodo de peusodentadas.
Mandíbula correspondiente al perezoso
En vista de la ausencia de otras partes del cuerpo del animal, los científicos decidieron identificarla dentro del género Pelagornis, convirtiéndose en el registro más antiguo de este grupo animal en América el Sur.

La evaluación de otro espécimen de la familia Pelagornithidae permitió ampliar el patrón de distribución de estos pájaros surcadores de cielos. Se trata de los fragmentos bien conservados del maxilar de un Pelagornis, recuperados en el Cerro Misión de la Formación Capadare, estado Falcón, en el año 2003.

Tras reexaminar al ejemplar, los expertos concluyeron que correspondía a P. chilensis, el primer registro de esa especie fuera de Chile y el más antiguo del Mioceno Temprano de Venezuela. Con este hallazgo, se extiende el área de distribución de los pelagornítidos chilenos en 3.500 kilómetros hacia el norte de América del Sur.

En este tercer estudio intervinieron Andrés Solórzano (autor principal) y Ascanio Rincón, del Ivic. El artículo fue publicado en Journal of Vertebrate Paleontology, de la Sociedad de Paleontología de Vertebrados de los Estados Unidos.

Misteriosa geología

La tortuga matamata, el perezoso y el ave pseudodentada proceden del mismo sitio: la Formación Castillo, localizada al noroeste de Venezuela, abarcando los estados Falcón, Lara, Yaracuy y parte del Zulia, en lo que se conoce como Cuenca de Falcón. “La Formación Castillo representa la base de esa evolución sedimentaria, que incluye todo lo que se depositó en el fondo de la Cuenca de Falcón”, explicó Rincón.

Datos recientes señalan que la Formación Castillo se asentó principalmente sobre ambientes marinos y cercanos a la costa, en los cuales hubo episodios continentales alternados con flujos de agua dulce y agua salina. “En el mismo estrato de los fósiles recogimos muchas hojas anchas, típicas de los bosques tropicales, así como peces de río y cocodrilos, lo que nos muestra que no era un ambiente marino, al menos ese estrato”, aseguró Rincón.
Formación Castillo. Foto Cortesía Ascanio Rincón
Para seguir cartografiando la diversidad paleontológica del norte de Sudamérica, es necesario empezar a reconstruir los sistemas ecológicos de los fósiles descubiertos en cada una de las escalas temporales de la vida en la Tierra, con el fin de entender cómo vivieron, por qué murieron y cómo se relacionaban con su entorno y los demás seres vivos.

“Los países del sur del continente empezaron a hacer paleoecología hace 150 años; nosotros, en cambio, estamos todavía resolviendo los enigmas de la taxonomía, filogenia y sistemática. La gran ganancia de todo esto es que más que respuestas, tenemos muchas preguntas por responder”, acotó Rincón. Otros restos de animales extintos aguardando en su laboratorio, sugieren que al rompecabezas le siguen faltando piezas.

Fuente: Bitacora IVIC por Vanessa Ortiz. http://bitacora.ivic.gob.ve/?p=19087

martes, 24 de mayo de 2016

Serpiente marina más antigua del continente descubierta en Venezuela



Una nueva especie de serpiente marina fue descubierta en Venezuela. Este fascinante hallazgo fue encontrado en sedimentos de la Era Mesozoica en los Andes venezolanos, específicamente en rocas del período Cretácico del estado Trujillo. El estudio fue publicado por la prestigiosa revista especializada PeerJ, con el título que se podría traducir como: “Una serpiente acuática enigmática del Cenomaniense en el norte de América del Sur” y llevado a cabo por los científicos: Adriana Albino, Jorge D. Carrillo Briceño y James M. Neenan; de Argentina, Venezuela e Inglaterra respectivamente.
La nueva especie fue clasificada como: Lunaophis aquaticus cuya etimología en latín significa “Serpiente acuática de la Luna”, lo que denota la procedencia de los fósiles de la formación geológica llamada “la Luna”, que predomina una gran fauna marina, en el occidente de Venezuela. Estos ambientes sedimentarios posteriormente fueron levantados gracias a los procesos tectónicos que dieron origen a esas majestuosas montañas andinas. Lunaophis aquaticus fue una serpiente marina de aproximadamente un metro y medio de largo, con un cuerpo muy comprimido lateralmente, lo que facilitaba su desplazamiento en el medio acuático como lo hacen las anguilas. 

El equipo estuvo liderado por el paleontólogo Jorge Carrillo Briceño, quien refirió que estos fósiles están representados principalmente por pequeños y delicados elementos de la columna vertebral, que se encuentran resguardados en el Museo de Ciencias de Caracas. En el estudio, estos fósiles han sido de gran utilidad para realizar las comparaciones anatómicas con otros hallazgos parecidos de otras partes del mundo y clasificar a una nueva especie de ofidio prehistórico para la ciencia en Venezuela. Esta serpiente es relevante porque representa el registro fósil más antiguo conocido fuera de África y Europa para una serpiente adaptada a un medio de vida acuático.

Lunaophis aquaticus vivió en los mares de lo que hoy es el estado Trujillo hace aproximadamente unos 100 millones de años, un poco más antigua que el Mosasaurus venezolano encontrado en la misma formación, en plena era de los dinosaurios (es importante destacar que las serpientes al igual que los Mosasaurus no eran dinosaurios). A pesar de que los ofidios acuáticos evolucionaron de antepasados terrestres para aprovechar los recursos que este medio ofrece, probablemente nuestra serpiente marina criolla no era capaz de desplazarse en tierra, ni siquiera para reproducirse. 

A diferencia de los peces, no tenía branquias y debía subir a la superficie periódicamente para respirar. Los restos de esta serpiente en conjunto a los de otros vertebrados fósiles encontrados en la formación, como peces, incluyendo otro tipo de organismos como tiburones, moluscos y microfósiles, son un indicio más de una gran zona marina que cubrió la superficie donde hoy se encuentran los Andes venezolanos. Aunque no se ha encontrado evidencia directa de qué comía Lunaophis aquaticus, los paleontólogos que la describieron sospechan que sus presas pueden haber sido pequeños peces, ya que restos de estos son muy abundantes en las rocas donde fue encontrada, aunque también podría haberse alimentado de crustáceos y moluscos.  

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Fuente: https://peerj.com/articles/2027/

lunes, 21 de marzo de 2016

Ponencias paleontológicas en Abril de 2016

Comenzamos el año con buen pie paleontológico. Los invitamos a estas dos ponencias, con la que podrás transportarte al pasado prehistórico de Venezuela.



viernes, 8 de enero de 2016

Libro “Bestias Prehistóricas de Venezuela"


El Libro “Bestias Prehistóricas de Venezuela, Colosos de la Edad de Hielo” es una obra ilustrada sin precedentes en Venezuela en el área de la paleontología de nuestro país, con una visión divulgativa y con el más alto nivel científico que ofrece un recorrido por la historia geológica y biológica de Venezuela, en especial durante el Período Cuaternario, el cual representa la era más reciente de la escala temporal geológica del Planeta Tierra. De manera textual y fantásticamente ilustrado por reconocidos artistas, se presentan los hallazgos paleontológicos más importantes y significativos dentro de la geografía venezolana durante el estadio final Pleistoceno, momento en el que el Planeta estaba a la sombra de una “Edad de Hielo”. De esta manera el lector tendrá la oportunidad de soñar y viajar en el tiempo tras las huellas de estos magníficos colosos, muchos de ellos extintos.

Autor: Jorge Domingo Carrillo Briceño

Ilustraciones: Jorge Blanco, Angel Luis Ulloa Quintero, Angel Luis Ulloa Quintero, Edwin Chávez Aponte y Martin Chávez Hoffmeister

Producción Editorial: Revista Río Verde, Alberto Blanco Dávila RV.

Diseño y Diagramación: Neoplastika, Fernando Batoni

Montaje: Reinaldo Acosta

Revisión y Corrección de Textos: Alberto Blanco Dávila.

Nota: 287 páginas, 170 figuras, ilustraciones y fotografías a todo color, glosario paleontológico.

Precio: Preguntar por correo electrónico: ablanco@rioverde.com.ve. Sólo serán vendidos por RÍO VERDE.

Todo paleontólogo, biólogo, ecólogo, geógrafo, antropólogo, arqueólogo, etnógrafo o cualquier persona que pertenezca a cualquier disciplina de la ciencia debe adquirir este maravilloso libro, no se imaginan cuántas puertas se les abrirán, tantas interrogantes que se les responderán, tantas cosas que descubrirán que ni se imaginan que pasaron o existieron en Venezuela. Además este libro es un testimonio actual de nuestro pasado prehistórico. Gracias a esta obra podremos comprender todos los procesos que ha sucedido desde hace millones y miles de años para que tengamos la maravillosa y diversa biológica que poseemos hoy en día. Este libro interpreta el pasado de Venezuela para que podamos entender nuestro presente.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Camilo Morón “CIAAP, hacia la refundación”



El Centro de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas y Paleontológicas (CIAAP), de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, fue fundado a inicio de 1980 por el reconocido investigador José María Cruxent considerado el padre de la Arqueología Científica de Venezuela.


Camilo Morón Jefe del CIAAP convocó a un grupo de investigadores Falconianos de distintas disciplinas ya que existe una colección de 23.000 piezas entre fósiles, líticas, cerámicas tradicionales y arqueológicas, que actualmente se encuentran bajo la custodia de la UNEFM en las instalaciones del Balcón de los Arcaya, se tiene como propósito dar  a conocer esa majestuosidad ya que ese patrimonio forma parte del acervo histórico de la humanidad.

Expresó Morón que para esa refundación asumirá la unidad de economía y ecología humana “Dr. Julio Diez”, contando además con Reinaldo Velasco quien estará al frente de la unidad de antropología física, Jesús Hernández en la unidad de informática y diseño 3D, Yerfrid Hernández  unidad de construcción ancestral, Alejandro Suarez unidad de memoria colectiva y tecnología popular y Rodolfo Sánchez en la unidad de paleontología de vertebrados.

Camilo Morón fue designado como jefe del CIAPP por la profesora Carol Iaani Decana del Área de Investigación y Desarrollo de la UNEFM, quien estuvo presente y aprovecho la oportunidad para hacer  un recorrido por las instalaciones del Balcón de los Arcaya, exaltando que iniciativa como estas, es la que se quiere,  ya que el éxito de este Centro de Investigación, también lo es de la Universidad y por ende del Estado Falcón.

PRENSA UNEFM
José Leonardo Chirino
C.N.P: 22.423
Fotos: Cruz Medina

sábado, 24 de octubre de 2015

III Simposio Venezolano de Evolución


El Centro Internacional de Ecología Tropical (CIET) tiene el inmenso placer de invitarlos a asistir al “III Simposio Venezolano de Evolución” en donde se estarán abordando dos ponencias del área de paleontología: 

1-Áreas de Cría de Tiburones en el Mioceno de Venezuela. Por. Leonardo Sánchez.

2-Importancia de los yacimientos paleontológicos venezolanos para explicar la evolución de los carnívoros en Suramérica. Por: Damián Ruiz Ramoni.

La sede de este evento será el Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), en Altos de Pipe, edo. Miranda, el 5 de noviembre de 2015, de 8:30 a.m. a 4:45 p.m.

La entrada es libre, pero es importante que los interesados en asistir lo confirmen por los correos electrónicos cietunesco@gmail.com y ciet@ivic.gob.ve o por el teléfono 0212-5041197.

Aquellas personas que deseen recibir un certificado de asistencia al simposio, deberán solicitarlo por los correos arriba indicados hasta el día 3 de noviembre.

martes, 29 de septiembre de 2015

Venezuela estará presente en la exposición de grandes cocodrilos prehistóricos del mundo

Se trata de una exposición fantástica sobre cocodrilos prehistóricos del mundo, en especial los más grandes conocidos, en la que las especies venezolanas tienen un espacio exclusivo, ya que tenemos una amplia paleodiversidad de cocodrilos de diferentes tamaños que han sido encontrados en la Región de Urumaco, Venezuela Occidental.


Para llevar a cabo esta exposición se hicieron réplicas de tamaño natural en reconstrucciones fósiles de los especímenes encontrados en suelo venezolano, los cuales se colocaron en un diorama de ambiente pantanal, para transportar al espectador a las condiciones en que vivieron estos grandes reptiles en lo que hoy es una zona desértica. Los grandes cocodrilos fósiles de Venezuela incluyen: Purussaurus, Gryposuchus, Globidentosuchus y Mourasuchus. La exposición también contiene especies fósiles halladas en países de África, Europa y América del Sur, como lo son Ticinosuchus, Sarcosuchus (SuperCroc), entre otros.

Reconstrucción de un Ticinosuchus (Cocodrilo de Ticinio)
es un género extinto que vivió durante el Triásico Medio en lo que hoy es Suiza e Italia.

La expo está basada en reconstrucciones hechas a partir de fósiles originales que se encuentran depositados en su totalidad en el Museo de Paleontológico Urumaco y su respectiva colección que custodia la Alcaldía Bolivariana de dicha entidad. Este museo es el único totalmente dedicado a la paleontología del país, alojando la colección que es considerada la más completa del Neógeno en Venezuela y del Norte de América del Sur. El trabajo artístico expuesto en Suiza fue realizado por el reconocido artista-científico Beat Scheffold de la Universidad de Zurich.

Esta exposición itinerante lleva un libro que se publicó por ahora en alemán e inglés, pero ya se está haciendo la versión en español. El libro fue realizado por: Torsten Scheyer, Fiona Straehl y Marcelo Sánchez Villagra, con el título: «Crocodile in a Tree». La obra con 87 páginas trata sobre la historia evolutiva de los cocodrilos y tiene un capítulo especial sobre las especies que vivieron en Venezuela y de cómo se hicieron las réplicas.


Estos grandes cocodrilos recorrerán en una exposición itinerante varios países de Europa, Asía (como Japón) y América del Sur como lo son Colombia y Venezuela, la lista se está incrementando en estos momentos. Por ahora la exposición llamada «Cocodrilo en un árbol» se puede visitar en el Museo de Zoología de la Universidad de Zurich desde 29 de septiembre de 2015 hasta el 31 de enero de 2016. Los días martes a viernes en horario de 9:00 AM a 5:00 PM. Los fines de semana de 10:00 am a 5:00 PM, la entrada es gratis. 

La exposición fue diseñada y dirigida por el paleontólogo venezolano Marcelo Sánchez Villagra, esta no se hubiera podido llevar a cabo sin el valioso apoyo de científicos venezolanos que dedicaron a esta ciencia tantos años de trabajo, como los paleontólogos: Orangel Aguilera, Rodolfo Sánchez y Jorge Carrillo, así como el valioso apoyo de instituciones nacionales que han apoyado y permitido el estudio de ese fabuloso patrimonio paleontológico, como lo son: el Instituto de Patrimonio Cultural, la Alcaldía Bolivariana de Urumaco, el Museo de Ciencias de Caracas y la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda. También gracias a la ayuda internacional del Museo Zoológico de la Universidad de Zurich. Fotos cortesía de Jorge Carrillo.


Reconstrucción de un Mourasuchus, género extinto de cocodrilo de gran tamaño que vivió en Venezuela.

Reconstrucción de un Purussaurus. Género extinto de caimán gigante que vivió en Venezuela.