----------------------------------------------- Paleontología en Venezuela

miércoles, 6 de agosto de 2014

El dinosaurio de La Grita se llama Laquintasaura venezuelae



El dinosaurio de La Grita es una nueva especie para la paleontología y se llama: Laquintasaura venezuelae

Al principio, en los años 90, se había clasificado como Lesothosaurus sp. pero en un documento científico que acaba de salir con el título "A palaeoequatorial ornithischian and new constraints on early dinosaur diversification" o "Un ornitisquio paleoecuatorial y nuevas restricciones en la diversificación de los primeros dinosaurios" se le asignó un nuevo género y especie. La nomenclatura binomial es: Laquintasaura venezuelae, su género Laquinta de la formación La Quinta, población cercana a La Grita, y saura del latín 'lagarto', su especie venezuelae que es venezolano.

Breve historia de Laquintasaura venezuelae

Descubrimiento y errónea clasificación. Los primeros restos de dinosaurio encontrados en Venezuela se descubrieron a finales de los años 80. Paleontólogos franceses y un venezolano hicieron el hallazgo en la Fm. La Quinta, cerca de La Grita, en el estado Táchira. Con poca evidencia disponible en aquel momento, el equipo científico los asoció a un tipo de dinosaurio ya descubierto en África en los años 70, en la zona de Lesotho, denominando en 1992 al criollo como el encontrado en África, Lesothosaurus sp. Esto cuadraba bien, porque hace 210 millones de años (época en que vivió este dinosaurio) se suponía que América del Sur y África estaban unidas.

Con mayor evidencia se refuta la clasificación anterior. Al pasar la década de 1990 fueron encontrados más y más restos del dinosaurio en cuestión, llegando a tener muchos datos para poder ser estudiado correctamente. Al final del primer lustro del siglo XXI, un equipo británico liderado por Paul Barrett y otros, lograron hacer una mejor comparación anatómica con los fósiles encontrados en África y llegaron a la conclusión en 2008 de que el dinosaurio ornitisquio no era un Lesothosaurus, era otro género y especie basal. No se especificó cual, porque había que hacer más comparaciones con otros fósiles parecidos en otras partes del mundo, para descartar cualquiera ya descubierto. Pero el dinosaurio encontrado en La Grita no tenía nombre.

Sin nombre desde el 2008 hasta el 2014. Desde el 2008 hasta el 2014 se hicieron estudios de comparación con muchos fósiles para descartar la idea de que pudiera ser alguno ya descubierto, arrojando resultado negativo. ERA UNA NUEVA ESPECIE DE DINOSAURIO VENEZOLANO PARA LA CIENCIA, por lo que debía tener un nuevo nombre. En agosto del 2014 se publicó un documento científico con todo el trabajo realizado y se le denominó: Laquintasaura venezuelae.

viernes, 7 de febrero de 2014

Hablando de PaleoFamilias...

Sabías que en tan solo siete generaciones atrás tenías 128 familiares directos, míralos en el gráfico.
  • Ocho Generaciones atrás 256 tatara (bis 8) abuelos
  • Nueve generaciones atrás 512 tatara (bis 9) abuelos
  • Diez generaciones atrás 1.024 tatara (bis 10) abuelos
  • Once generaciones atrás 2.048 tatara (bis 11) abuelos
  • Doce generaciones atrás 4.096 tatara (bis 12) abuelos.

lunes, 3 de febrero de 2014

Más información sobre el Barinasuchus


Más información sobre el Barinasuchus, en el minuto 13:53 de este video: http://youtu.be/9MnqDVOjl6o se da la explicación de que este ejemplar fue encontrado completo pero por el mal manejo en la extracción se perdió la mayoría de sus partes.

"Según un libro que escribe Jorge Arman, señala en que 1973 y publicado en 1975, cuando descubren al Barinasuchus lo consiguen completo, pero a raíz de la construcción de una carretera, cuando estaban pasando las maquinas, fue desmembrado y se desapareció y realmente no se sabe dónde está el resto de este hermoso fósil Barines.” 

Por eso en #PaleoVenezuela hacemos un llamado a todos los venezolanos: cuando vea algún fósil, notifica a las autoridades o al Instituto de Patrimonio Cultural para la correcta extracción de cualquier fósil, los seres vivos del pasado es nuestro patrimonio, de todos los Venezolanos.”

martes, 14 de enero de 2014

Combustibles fósiles de millones de años a una hora

Investigadores estadounidenses han desarrollado un sistema barato, rápido y eficaz para obtener combustible, un proceso que en la naturaleza tarda millones de años

Investigadores estadounidenses han desarrollado un proceso químico que, en solo unos minutos, logra convertir algas cosechadas -una pasta verde con la consistencia de un puré de guisantes- en petróleo crudo. En la naturaleza, este mismo proceso tarda millones de años. Una compañía de biocombustibles con sede en Utah ya está trabajando para construir una planta piloto donde desarrollar esta tecnología.

La idea de utilizar algas para producir petróleo no es nueva, pero el sistema empleado por el Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacífico (PNNL) resulta, según anuncia, más barata, rápida y eficiente. Durante el proceso, una suspensión viscosa de algas se echa en el extremo de un reactor químico. Una vez en funcionamiento, en menos de una hora sale petróleo crudo junto con agua y un chorro de material que contiene fósforo y que puede ser reciclado para cultivar más algas.
Con un refinado adicional convencional, el aceite de algas en bruto se convierte en combustible para aviones, gasolina o diesel. El agua residual también se procesa, para obtener gas y sustancias como potasio y nitrógeno, que, con el agua depurada, también pueden ser reciclados para hacer crecer más algas.

«El coste es el gran obstáculo para elaborar un combustible a base de algas», dice Douglas Elliot, responsable de la investigación. «Creemos que el proceso que hemos creado ayudará a que los biocombustibles de algas sean mucho más económicos». Según explican desde el PNNL, ese ahorro se consigue gracias a la combinación de varios pasos químicos en un solo proceso continuo, sobre todo por el uso de algas mojadas con un 80% o 90% de agua. La mayoría de los procesos actuales exigen secar las algas, lo que requiere mucha energía y es caro.

Una olla a presión
El sistema funciona a una temperatura de 350 grados Celsius y una presión muy alta de 206 bares. «Es como el uso de una olla a presión, solamente que las presiones y temperaturas que utilizamos son mucho más altos», apunta Elliott. En efecto, los científicos duplican el proceso natural de transformación de algas en petróleo que en el medio ambiente tarda millones de años, pero en el laboratorio es «mucho, mucho más rápido».

La investigación ha suscitado el interés de las compañías de biocombustibles. Una de ellas, Genifuel Corp, con base en Utah, ha decidido sacarlo adelante y ha obtenido una licencia para esta tecnología. Junto con los científicos del PNNL construyen una planta industrial para desarrollarla.

Fuente: http://www.abc.es/ciencia/20131219/abci-convierten-algas-petroleo-crudo-201312191352.html

lunes, 13 de enero de 2014

Llegamos a 300 likes en Facebook

Gracias a todos nuestros seguidores en Facebook pudimos llegar a 300 Likes. Gracias por preferirnos y darnos su apoyo a través de las redes sociales.

Seguiremos llevándoles todas las informaciones paleontológicas que han sido de su atracción a lo largo de estos cinco años, a nivel nacional, de entretenimiento y científico.

Facebook ha sido una importante herramienta para nuestro crecimiento y ustedes con sus visitas y demostraciones nos han mantenido en alto.

Trabajaremos para mantener todos sus gustos y hacerles llegar toda la información que usted merece conocer. Gracias de parte de todo el equipo de +PaleoVenezuela.

Puedes ver nuestras publicaciones en: http://www.facebook.com/paleovenezuela

viernes, 20 de diciembre de 2013

Un roedor gigante vivió en Urumaco

En la zona falconiana hallaron los restos fósiles más grandes del mundo

Incrustado en una zona semidesértica y rodeado de casas coloniales con tejas rojas, se encuentra el Museo Paleontológico de Urumaco, único en el país y el segundo en Latinoamérica. La planicie falconiana, ubicada a 72 kilómetros al oeste de Coro y a dos horas de Maracaibo, alberga el yacimiento de fósiles más rico de toda América del Sur.

En la formación Urumaco hay 250 kilómetros de áreas de exploración, formadas hace ocho millones de años.

El nombre de Urumaco (tierra y viento) le dio la vuelta al mundo a mediados del año 2000, luego de que localizaran el fósil del roedor más grande del mundo.
Fósiles de Phoberomys pattersoni en el 2000. foto: cortesía del Dr. Ascanio Rincón
La presencia de fósiles milenarios, entre los que destacan el roedor (Phoberomys pattersoni), con aproximadamente 750 kilogramos de peso, la tortuga gigante (Stupendemys geographicus), con un carapacho de tres metros de largo y el cocodrilo gigante (Purussaurus mirandai) con 11,5 metros de largo, llamaron la atención de los científicos nacionales e internacionales.

Debido a la importancia de los hallazgos fósiles en la década de los años 60, la Alcaldía de Urumaco creó en el 2000 la primera dirección municipal de paleontología del país, según sintetiza su director, Rodolfo Sánchez.

“En Urumaco se ubica el mayor reservorio de vertebrados fósiles de América del Sur, conformado por cuatro formaciones geológicas diferentes. Se tiene una secuencia del mioceno medio hasta el cuaternario, es decir, desde uno a 23 millones de años, hasta 14 mil años aproximadamente”, detalla Sánchez, técnico en geología.

La dirección de paleontología coordina proyectos con universidades del país y del extranjero. En el 2006 se publicó una revista científica, editada por el Museo de Estudios Naturales del Hombre, en Londres, apoyado por National Geographic.

La publicación muestra seis nuevas especies de perezosos, así como también tortugas, serpientes, cocodrilos y peces. 

Actualmente —afirma Sánchez— la dirección de paleontología trabaja en un proyecto con el Instituto de Investigaciones Tropicales de Panamá, para calcular con exactitud la edad de las rocas y conocer los eventos paleoambientales que ocurrieron en el pasado. 

El 22 de diciembre de 2000 se realizó la primera exposición de fósiles de Urumaco, y desde ese momento se comenzó a pensar en un proyecto de museo, que aparte de atender a los visitantes, funciona como un centro de investigación.

Cada año, investigadores nacionales e internacionales, acuden en busca de nuevos descubrimientos, recuenta José Hernández, guía del Museo Paleontológico de Urumaco.

Señaló que desde el 23 de marzo de 2006 —fecha en que se reinauguró la instalación en la calle comercio de Urumaco— hasta diciembre, se atendió un total 1.094 visitas. “Tenemos en exhibición 23 piezas de la formación Urumaco, pero existen más de 110 localizaciones de fósiles. La mayoría de los hallados es de cocodrilos y tortugas”, apuntó.

Elizabeth Roque, docente de la localidad, comentó: “El museo paleontológico es una de las maravillas del municipio Urumaco. Nos sentimos muy orgullosos de que estos restos fósiles se hayan encontrado en nuestra comunidad”.

Orángel Aguilera, paleontólogo e investigador de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Unefm), explica que el área de Urumaco constituye el vértice llanero-caribeño del triángulo sudamericano de la vida y la evolución del continente. “A este vértice se le agrega el vértice de Colombia, en La Venta y de Brasil- Perú, en el río Acre, con sus elementos que evidencian el nacimiento y desarrollo del sistema pluvial del mundo, como son las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco”, dice.

El río seco de Urumaco cuenta la historia del origen y evolución de la flora y de la fauna sudamericana —según enfatiza Aguilera—. Por tal razón, la Unefm ha logrado abrir una de las líneas de investigación más relevantes en la historia de la paleontología venezolana.

Para el lapso de 1970-2006, en la región Urumaco se han descubierto 20 especies nuevas de vertebrados fósiles para la ciencia. También se le adicionan otras cinco especies para el 2007, estos hallazgos se encuentran en vías de publicación.
La formación Urumaco es un testimonio excepcional para la interpretación del pasado geológico cuando un río llanero del norte drenaba sus aguas por las tierras bajas de Falcón. Aquí se preservan las últimas especies del registro fósil de la única fauna que evolucionó en este aislado continente.

Reportaje publicado en PANORAMA el 9 de abril de 2007

Fuente:

sábado, 16 de noviembre de 2013

Los tesoros de Taima Taima

El primer sitio arqueológico del mundo está en Falcón, y data de 14 mil años

La tierra árida y las plantas de cactus representan la antesala de un escenario único en el mundo: Taima Taima, reportado como el primer sitio de matanza de mastodontes, hace 14 mil años.

Una plataforma de metal, coronada con lona blanca, arropa una extensión de 800 metros cuadrados de excavaciones. 

Allí, confluye una fascinante muestra de fauna pleistocénica, donde abundan los restos fósiles de animales de enorme tamaño. 

Este tesoro paleontológico y arqueológico de Venezuela se encuentra a 64 metros sobre el nivel del mar, en el poblado de Tara Tara, municipio Colina del estado Falcón, a 15 kilómetros de Coro.

En el suelo cercado del parque brota un “ojo de agua” o manantial que emana del subsuelo y que finaliza en el mar Caribe. La quebrada Taima Taima fue descubierta en 1961, por el pionero de la arqueología de Venezuela, José María Cruxent, quien hizo de este espacio un emblema cultural del país, recuenta Cristopher Vega, guía del parque.

Sobre el lecho de estas rocas, los investigadores suponen que se reunían animales prehistóricos como mastodontes, acorazados y perezosos gigantes a tomar agua. De allí que la tesis de la ocupación del hombre en Taima Taima tome fueza por la localización de una pelvis de un mastodonte juvenil, al lado de un fragmento de punta de proyectil, hecho de piedra.

“Estos instrumentos representan una muestra fehaciente de que los animales fueron cazados y descuartizados por los hombres de la zona”, completa el estudiante de gestión ambiental.

Cuando los visitantes entran a la gran carpa, cinco réplicas de piezas fósiles de animales, que datan desde hace 14 mil años, saltan a la vista.  La defensa o colmillo de un mastodonte, la pelvis y la tibia de un mastodonte juvenil, el cráneo de un acorazado gigante y el cráneo de un perezoso gigante, se exhiben en Taima Taima como reliquias.

Cada una de ellas está identificada con un número y una breve descripción científica. Nadie pisa la tierra cercada por los arqueólogos. Sólo se permite admirar el tesoro preshistório de la planicie coriana. Un pilón de piedras, de metro y medio de altura, ofrece una referencia del punto de inicio de las excavaciones. El escenario es mágico, ancestral.

Según rememora el guía de las instalaciones, hace más de 40 años, un habitante de Tara Tara, llamado “Moncho” Palencia, amplió el “ojo de agua” para que sus chivos calmaran la sed y se encontró con la rótula de mastodonte.

“El anciano desconocía la importancia de la pieza, por lo que se llevó el gran hueso y lo usó para trancar la puerta de su casa. Para ese entonces lo visitó un amigo, el arqueólogo José María Cruxent, quien al ver el fósil se quedó en la zona para hacer sus investigaciones”, dijo.

Los miembros de la comunidad de Tara Tara, a 2,5 kilómetros de Taima Taima, son testigos de la riqueza de sus suelos.
Pedro Céspedes, integrante del grupo de guías del parque, apunta que su trabajo es muy importante porque le ilustran con palabras sencillas a los visitantes, la trascendencia histórica de las piezas halladas.

“No me imaginé que en esta tierra existieran tantos fósiles. Hace más de 40 años conocí al profesor Cruxent y me consta su dedicación, él era un apasionado, no descansaba, de noche y de día se la pasaba excavando”.

“Taima Taima surge como una encrucijada al paso de la caravana de los colosos, representada por mamíferos emigrantes e inmigrantes, que cruzaron la planicie falconiana dirigiéndose al puente continental centro americano hace aproximadamente 14 mil años, durante el pleistoceno”, argumenta Antonio Aguilera, paleontólogo y profesor de la Universidad Experimental Francisco de Miranda (Unefm).

Sostiene el director del Centro de Investigaciones en Ciencias Básicas de la Unefm, que además de encrucijada, Taima Taima representa el distribuidor de la megafauna en la ruta caribeña - atlántica, en contraste con la ruta andina - pacífica en el continente. 

“La asociación faunística fósil encontrada exhibe términos del continente sudamericano que le otorga el carácter único a estos restos de mamíferos como la pereza gigante y el cachicamo gigante”, subraya. Los cambios climáticos —apunta Aguilera—, bajo la presión de los cambios glaciales e interglaciares, al final llevaron a la extinción de esta megafauna.

El investigador insiste en que los descubrimientos paleontológicos del lugar constituyen una referencia internacional por su naturaleza única.

José Manuel Rodríguez, presidente del Instituto de Patrimonio Cultural, coincide con esta postura al afirmar que desean divulgar a los cuatro vientos, la riqueza de la planicie coriana, “que ha permanecido escondida en los maletines de los científicos y en los cajones de los laboratorios”.

“En estas tierras deambulaban los primitivos elefantes con colmillos de más de metro y medio de largo, armadillos tan grandes como vehículos y perezosos de cuatro toneladas de peso. El hombre tallaba la roca sigilosamente, buscando obtener agudas puntas y filosos bordes con los cuales cazar y descuartizar tales bestias”, redondea el presidente del IPC.

El agua natural que brota del inicio de la quebrada de Taima Taima, confirma a los visitantes el tesoro invalorable del parque arqueológico y paleontológico, que abre una ventana al mundo sobre el origen del poblamiento más antiguo del hombre en América. 

Reportaje publicado en PANORAMA el 1 de abril de 2007

Fuente:
http://www.panorama.com.ve/portal/app/push/noticia79992.php