----------------------------------------------- Paleontología en Venezuela

domingo, 16 de septiembre de 2012

Científicos descubren claves entre el clima y los océanos con fósiles Venezolanos


Un registro nuevo de los cambios de temperatura ocurridos en el pasado en la subsuperficie del océano Atlántico tropical proporciona una clave sobre el porqué de la alta sensibilidad del clima de la Tierra a los patrones de circulación oceánica, sostienen científicos climáticos de la Universidad de Texas A&M.

El oceanógrafo geológico Matthew Schmidt y dos de sus alumnos graduados se sumaron a Ping Chang, un oceanógrafo físico y modelador climático, para revelar una importante conexión entre los trópicos y la alta latitud del Atlántico norte. Sus hallazgos se publicaron en el último número de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

 (Izq. a der.) Los investigadores Link Ji, Ping Chang, 
Matthew Schmidt y Jennifer Hertzberg. (Foto: tamutimes.tamu.edu)

Los investigadores utilizaron pistas geotérmicas en fósiles llamados foraminíferas -unas criaturas marinas diminutas con un caparazón duro- que recolectaron de un bloque de sedimentos de la costa norte de Venezuela. Con estas muestras generaron un registro de 22.000 años de la temperatura del océano y los cambios en la salinidad en aguas de menos de 1.500 pies (457,2 metros) de profundidad en el Atlántico tropical occidental. También simularon modelos del cambio climático global bajo las condiciones climáticas pasadas para interpretar este nuevo registro observacional en el contexto de los cambios en la fuerza de circulación termohalina (o cinta transportadora oceánica) global.

Foraminífera viva. (Foto: Howard Spero, University of California Davis)

“Lo que encontramos es que las temperaturas por debajo de la subsuperficie en el Atlántico tropical occidental se calentaban rápidamente durante los periodos fríos de la Tierra en el pasado”, explica Schmidt.

“Junto con nuestros experimentos nuevos de modelaje, creemos que esto muestra que cuando la circulación disminuía durante los periodos fríos del pasado, las aguas cálidas subsuperficiales que normalmente quedan atrapadas en el Atlántico norte subtropical fluían hacia el Sur y calentaban rápidamente los trópicos. Cuando los trópicos se calentaban, alteraban los patrones climáticos de todo el planeta.”

El científico destacó que como un ejemplo, si las temperaturas oceánicas se calentaran a lo largo de la costa oeste de África, se reducirían drásticamente las lluvias monzónicas en esa región, lo que afectaría a millones de personas que viven en África subsahariana.

Además, los investigadores señalan que la flujo cálido del océano hacia el Sur durante los periodos fríos en el Atlántico norte también provoca lluvias en la zona de los trópicos conocida como Zona de Convergencia Intertropical para migrar hacia el Sur, lo que ocasiona condiciones mucho más secas en los países del norte de América del Sur y más húmedas en el Atlántico sur.

“Hay cada vez más evidencia de que el sistema climático del planeta tiene disparadores sensibles que pueden provocar cambios abruptos y dramáticos en el clima global”, agrega Schmidt.

“Lo que descubrimos en la reconstrucción que hicimos de lo que sucede en la subsuperficie fue que el comienzo de las temperaturas más cálidas, que se cree reflejan la apertura de este mecanismo de ‘entrada’, ocurrió en muy pocos siglos. También nos dice que debería ser una buena idea monitorear las temperaturas subsuperficiales en el Atlántico tropical occidental para evaluar cómo la fuerza de la circulación oceánica podría cambiar en las próximas décadas, a medida que el clima de la Tierra continúa tornándose más cálido.”

“Un modo de preparase para el cambio climático en el futuro es mejorar nuestra comprensión de cómo operaba en el pasado reciente.”

Fuente:
www.fis.com
ESTADOS UNIDOS
Thursday, August 30, 2012, 02:00 (GMT + 9)
http://fis.com/fis/worldnews/worldnews.asp?monthyear=&day=30&id=54966&l=s&special=&ndb=1%20target=

domingo, 19 de agosto de 2012

Todo sobre el Barinasuchus arveloi



Barinasuchus pertenece a un grupo extinto de reptiles crocodiliformes venezolano clasificado en la Infraorden Sebecosuchia, descubierto en la Formación de Parángula en el estado Barinas por lugareños en 1982 y catalogado por: Alfredo Paolillo y Omar J. Linares en 2007. Se clasificó como Barinasuchus arveloi. Su nombre genérico "Barinasuchus" deriva del término “Barinas”, denominación del estado en Venezuela al que pertenece la localidad donde fue hallado y de la latinización en masculino del término griego “souchos”, que significa cocodrilo. El nombre de la especie proviene en homenaje al apellido de Alberto Arvelo Torrealba (03/09/1905 - 28/03/1971) que fue un poeta, político, diplomático y crítico literario venezolano y de quien se dio el nombre al museo en donde se encuentra actualmente el fósil.


Foto del Barinasuchus arveloi expuesto en el Museo Alberto Arvelo Torrealba


Características del Barinasuchus arveloi

  • Dimensiones: Craneo de 70 cm que comparativamente con otras especies su largo total pudiera llegar hasta 6 m de longitud.
  • Alimentación: carnívoro / carroñero.
  • Vivió: En el Mioceno medio entre 13 y 15 millones de años, en Suramérica.
  • Velocidad de desplazamiento: Pudo haber alcanzado una velocidad aproximada a los 20 km/h a cuatro patas y un poco más rápido si lograba una marcha bípeda en cortos trayectos.

Detalle del fósil Barinasuchus arveloi. Foto A: plano lateral izquierdo. 
Foto B: plano dorsal. Foto C: plano ventral.


Características anatómicas y comportamiento:
El Barinasuchus arveloi tenía narinas que se ubican en la punta de la cabeza, lo que sugiere que pudo haber vivido más en tierra que en el agua, hay que recordar que las narinas de los crocodiliformes acuáticos actuales normalmente se encuentran de lado a lado sobre una prominencia en la cima del hocico, para respirar sin tener que exponer toda la cabeza fuera del agua y de esa manera emboscar a sus presas en el momento que necesiten el preciado líquido. Motivado a la posición característica de la abertura nasal del barinasuchus se cree que debió haber tenido más hábitos terrestres que sus primos acuáticos.
Representación artística del Barinasuchus arveloi
Imagen de: HodariNundu

A juzgar por el cráneo que está lateralmente (de lado a lado) comprimido en el Barinasuchus arveloi, una característica compartida con otros reptiles terrestres como los dinosaurios terópodos, se cree que debió haber tenido comportamientos de caza terrestre, prefería emboscar a sus presas en tierra, perseguirlas como los actuales dragones de komodo (Varanus komodoensis) e incluso comer carroña.

No se han encontrado otras partes fósiles del Barinasuchus arveloi, solo su cráneo. Sin embargo entre los once Sebecosuchia al que pertenece el reptil venezolano, descritos con nomenclatura genérica y formal, sólo cinco cuentan con restos fosilizados que disponen de al menos una parte de la zona posterior del cráneo; estos son: Cynodontosuchus rothi, Bretesuchus bonapartei, Sebecus icaeorhinus, Baurusuchus pachecoi y Stratiotosuchus maxhechti, estos dos últimos, estudiando sus restos fósiles, se entiende que habitaron en sistemas fluviales con ríos sinuosos, por lo que se cree que su comportamiento alimenticio sea relacionado a esta zona como los actuales cocodrilos, pero de los otros por sus largas patas traseras se deduce que tenían hábitos terrestres.
Comparación corporal entre un ser humano promedio y el Barinasuchus arveloi

Debido al gran desarrollo del fémur y el cuarto trocánter en algunos de los sebecosuquios se cree que tuvieron suficiente musculatura para poder mantener una marcha erguida por un corto período de tiempo en el momento de cazar a sus presas terrestres, la morfología representativa de sus cráneos, mandíbulas y dentición sugieren hábitos depredadores de otros vertebrados.

Motivado a todas las características anteriormente descritas, se conjetura que el Barinasuchus arveloi debió haber habitado en bosques tropicales y subtropicales.

Clasificación científica del Barinasuchus arveloi:
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Crocodilia
Infraorden: Sebecosuchia
Familia: Sebecidae
Género: Barinasuchus 
PAOLILLO & LINARES, 2007
Especie: B. arveloi 
PAOLILLO & LINARES, 2007

Curiosidades del Barinasuchus arveloi:
● El Museo Alberto Arvelo Torrealba tenía muy bien conservado el fósil del raro reptil colectado por lugareños en 1982 y sin clasificar, luego la dirección del museo prestó el fósil a los investigadores Alfredo Paolillo y Omar J. del Departamento de Estudios Ambientales de la Universidad Simón Bolívar para su preparación y estudio, clasificándolo como Barinasuchus arveloi en el 2007 y puede ser visitado actualmente en la esquina entre la Av. Medina Jiménez y la calle 5 de Julio, a una cuadra de la Plaza Bolívar en Barinas.
Fotos del Museo Alberto Arvelo Torrealba


● A pesar de que el origen de su infraorden sebecosuchia esta discutida, se cree que los primeros sebecosuchios habrían tenido su origen evolutivo durante Cretácico de América del Sur a partir de un “sebecosuquio ancestral” hasta sus últimos decendientes encontrados durante la época del Mioceno medio, con distribución de las familias Baurusuchidae (Argentina y Brasil), Bretesuchidae (Argentina y Bolivia) y Sebecidae (Argentina, Colombia y Perú), según cada caso.

● El fósil del Barinasuchus arveloi apareció recubierto por una arenisca de grano fino y color gris claro, sin restos de microfósiles asociados. La localidad con vertebrados fósiles (en general restos de tortugas y cocodrilos en sedimentos fluviales) más próxima a la localidad del Barinasuchus se encuentra a unos 45 km al Noreste, en las márgenes del río Tucupido (estado Portuguesa), donde Collins (1934) registró restos de un mamífero perezoso terrestre, específicamente el Pseudoprepotherium venezuelanum, consultar Hoffstetter, 1961; Hirschfeld, 1985. El tipo de rocas de ambas localidades es similar y se corresponden con aquella descrita para la parte superior de la Formación Parángula. No obstante, la localidad con vertebrados fósiles del río Tucupido ha sido generalmente interpretada en la geología venezolana como perteneciente a la Formación Río Yuca, suprayacente a la Formación Parángula. Sin embargo, y de acuerdo a exploraciones a la localidad de Collins por científicos, se aclara nuevamente que el nivel portador corresponde al tope de la Formación Parángula. El contenido de microfósiles presente en la Formación Parángula ha sugerido una edad Mioceno temprano-medio (Léxico Estratigráfico de Venezuela, 1997), sin embargo, estudios bioestratigráficos recientes indican que esta formación en su sección tipo no es más vieja que Mioceno medio (Pierce, 1960; Constanzo et al, 2001), basado en la presencia del polen Echitricolporites spinosus.
Mapa geológico del frente de montaña de la región de Barinas mostrando las diferentes formaciones geológicas de la zona. 
La localidad típica de Barinasuchus arveloi es indicada con una estrella.


● Barinasuchus arveloi no es un dinosaurio, es un reptil que existió en Venezuela aproximadamente hace 13 millones de años, esto es alrededor de 52 millones de años después de que los dinosaurios se habían extinguido, durante el pleno auge de la Mega Fauna en el Mioceno medio y relativamente reciente tomando en cuenta el largo tiempo que tienen los crocodiliformes que es aproximadamente unos 228 millones de años hasta el presente.

● El Género Barinasuchus fue exclusivo de América latina y fue uno de los últimos en su especie, ya que no quedó actualmente un linaje evolutivo directo de estos reptiles, grandes cambios geológicos ocurrieron para la época lo cual pudo ser causa de su extinción.

● El nombre de la especie del Barinasuchus Venezolano es "arveloi" que proviene en homenaje al apellido del poeta barinés de gran fama Alberto Arvelo Torrealba y que fue clasificado en 2007. Los investigadores Ortea J. y Espinosa J. habían usado esta latinización con una babosa marina nudibranchia denominada en 1998: Flabellina arveloi hallada en Cabo Verde al oeste de África y que existe actualmente en esa parte del océano Atlántico, la cual comparte el mismo nombre de especie con el reptil barinés pero que no tienen nada que ver uno con el otro.
Foto de Flabellina arveloi babosa marina nudibranchia que comparte 
con el Barinasuchus arveloi el mismo nombre de especie. 

Fuentes:
  • Laboratorio de Paleobiología, Departamento de Estudios Ambientales, Universidad Simón Bolívar http://www.paleobio.labb.usb.ve/Paleobio03.pdf
  • Fotos cortesía de wikipedia
  • Foto de Flabellina arveloi cortesía de: http://www.seaslugforum.net/find/flabarve
  • Agradecemos al pueblo de Barinas por su ayuda y en especial a Alfredo Paolillo y Omar J. Linares por su Investigación, documentación y estudio tan detallado sobre el Barinasuchus arveloi.

jueves, 24 de mayo de 2012

Todo sobre el Dinosaurio de Venezuela


El primer dinosaurio hallado en Venezuela fue descubierto en la Formación La Quinta, en La Grita, Estado Táchira, por el equipo investigador francés, formado por D. E. Russell, O. O. Rivas, B. Battail y D. A. Russell en 1992. Se clasificó erróneamente como "Lesothosaurus sp.", de Lesotho, que es la zona en Sudáfrica donde fue encontrado un dinosaurio con esta taxonomía en 1978 y del latín saurus, y este del griego σαῦρος, equivalente a lagarto. Resumiendo, su nombre significa << Reptil de Lesotho >> (Galton, 1978). El espécimen de Venezuela se parecía mucho al encontrado en Sudáfrica.

Posteriormente, con estudios de comparación anatómica más detallados y muchos más fósiles encontrados del mismo dinosaurio, el 6 de agosto de 2014 se publicó un documento científico, realizado por: Paul M. Barrett, Richard J. Butler, Roland Mundil, Torsten M. Scheyer, Randall B. Irmis y Marcelo R. Sánchez-Villagra, con el título "Un ornitisquio paleoecuatorial y nuevas restricciones en la diversificación de los primeros dinosaurios", asignándole un nuevo género y especie.

La nomenclatura binomial del dinosaurio de La Grita es: Laquintasaura venezuelae, su género Laquinta de la formación La Quinta, zona cercana a La Grita, y saura del latín 'lagarto', su especie venezuelae que es venezolano.


Actualización: Cronología del dinosaurio de La Grita

1989 - 1991. Científicos hicieron el descubrimiento de unos pocos restos fósiles de dinosaurio, un diente pre maxilar, un diente maxilar y un hueso craneal llamado cuadrado izquierdo en la Fm. La Quinta cerca de La Grita.

1992. Donald E. Russell, Oscar Odreman Rivas, Bernard Battail y Dale A. Russell publicaron un artículo con el título “Descubrimiento de fósiles vertebrados en la Formación La Quinta, Jurásico del occidente de Venezuela”, clasificando la especie como un Lesothosaurio sp.

1993 - 2007. Se siguieron descubriendo más fósiles del mismo dinosaurio, columna vertebral, fémures entre otras piezas óseas de gran importancia y se preservaron en La Universidad del Zulia.

2008. Paul M. Barrett, Richard J. Butler, Fernando E. Novas, Scott C. Moore-Fay, John M. Moody, James M. Clark y Marcelo R. Sánchez-Villagra publicaron un artículo con el nombre: "Restos del dinosaurio proveniente de la Formación La Quinta (Jurásico inferior y medio) en los Andes Venezolanos" en base a la evidencia adicional y llegaron a la conclusión que el dinosaurio no era un Lesothosaurus sp. No se otorgó clasificación.

2009 - 2013. Se hicieron estudios de comparación anatómica con otros fósiles parecidos para descartar que no fuera algún dinosaurio ya descubierto en alguna otra parte del mundo, arrojando resultado negativo, no existe un dinosaurio con estas características.

2014. Paul M. Barrett, Richard J. Butler, Roland Mundil, Torsten M. Scheyer, Randall B. Irmis y Marcelo R. Sánchez-Villagra publicaron un documento científico con el nombre “Un ornitisquio paleoecuatorial y nuevas restricciones en la diversificación de los primeros dinosaurios”, otorgando una nueva especie para Venezuela, llamado Laquintasaura venezuelae.

Representación artística del Laquintasaura venezuelae (imagen: © Mark Witton)

Características del Dinosaurio encontrado en Venezuela:
  • Dimensiones: Hasta 1 m de longitud y medio metro de alto
  • Alimentación: Herbívoro (Plantas bajas)
  • Vivió: En el lapso de tiempo entre 175 y 208 millones de años, en el supercontinente Pangea, bloque continental Gondwana, en la placa Sudamericana
  • Velocidad de desplazamiento: Fue un excelente corredor que alcanzaría una velocidad aproximada a los 40 km/h


Tamaño del Laquintasaura venezuelae

Características anatómicas:
•    Tenía un cráneo pequeño, en el que se supone que albergaba una bolsa lateral, situada delante del ojo, contenedora de una glándula de sal.

•    Probablemente tenía pequeños carrillos carnosos que contenían numerosos dientes de bordes afilados parecidos a puntas de flecha, adaptados para pastar o cortar en vez de para triturar, con los que desmenuzaba los brotes duros y leñosos de las plantas antes de tragarlas y tenía un pico profundo en el hocico.

•    Aparte de un más que probable espacioso estómago, el pequeño fitófago era de constitución ligera, con un cuello delgado, brazos cortos y garras de cinco dedos, con el quinto más corto que los restantes, largas tibias en las patas y tres dedos en sus pies.

•    La estructura de su cadera es similar a la de las aves: el pubis, como el isquion, se dirigía hacia atrás, y el acetábulo se había transformado en una abertura ancha. Los tendones y huesos que rigidizaban su cola contrarrestaban el balanceo transmitido al cuerpo por las caderas al momento de correr, durante la cual cuello, espalda y cola formaban una línea recta.


Esqueleto y otros detalles de la estructura ósea de Lesothosaurus, parecidos al Laquintasaura venezuelae.

Comportamiento:
Se cree que el Laquintasaura venezuelae tenía hábitos sociales, agrupándose en manadas, podía haber consumido matas de la zona en cuatro patas, cortando con su rígido pico las hojas y tallos de las plantas bajas que constituían su principal alimento. Mientras comía, el grupo se mantenía alerta ante posibles depredadores como terópodos, levantando la cabeza para observar a su alrededor y huir corriendo ante cualquier amenaza que pudiese aparecer repentinamente, como lo harían en la actualidad un grupo de faisanes salvajes. Por sus largas tibias y cortos fémures se puede asegurar que era un buen corredor.


Foto y detalle del cráneo del "Lesothosaurus diagnosticus'', 
en el Real Instituto Belga de Ciencias Naturales.

Clasificación científica del Lesothosaurus Venezolano:
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Ornithischia
Familia: Desconocido
Género: Laquintasaura
Especie: venezuelae
Nombre binomial: Laquintasaura venezuelae

Curiosidades del Laquintasaura venezuelae encontrado en Venezuela:

•    Los primeros restos de dinosaurio encontrados en Venezuela se descubrieron a finales de los años 80. Paleontólogos franceses y un venezolano hicieron el hallazgo en la Fm. La Quinta, cerca de La Grita, en el estado Táchira. Con poca evidencia disponible en aquel momento, el equipo científico los asoció a un tipo de dinosaurio ya descubierto en África en los años 70, en la zona de Lesotho, denominando en 1992 al criollo como el mismo del encontrado en África, Lesothosaurus sp. Esto cuadraba bien, porque hace 210 millones de años (época en que vivió este dinosaurio) se suponía que América del Sur y África estaban unidas.

•    Con mayor evidencia se refuta la clasificación anterior. Al pasar la década de 1990 fueron encontrados más y más restos del dinosaurio en cuestión, llegando a tener muchos datos para poder ser estudiado correctamente. Al final del primer lustro del siglo XXI, un equipo británico liderado por Paul Barrett y otros, lograron hacer una mejor comparación anatómica con los fósiles encontrados en África y llegaron a la conclusión en 2008 de que el dinosaurio ornitisquio no era un Lesothosaurus, era otro género y especie basal. No se especificó cual, porque había que hacer más comparaciones con otros fósiles parecidos en otras partes del mundo, para descartar cualquiera ya descubierto. Pero el dinosaurio encontrado en La Grita no tenía nombre.

•    Sin nombre desde el 2008 hasta el 2014. Desde el 2008 hasta el 2014 se hicieron estudios de comparación con muchos fósiles para descartar la idea de que pudiera ser alguno ya descubierto, arrojando resultado negativo, era una nueva especie de dinosaurio venezolano para la ciencia, por lo que debía tener un nuevo nombre. En agosto del 2014 se publicó un documento científico con todo el trabajo realizado y se le denominó: Laquintasaura venezuelae.

•    El primer Lesothosaurus fue descubierto en la Formación Ellio Superior, en Lesotho, Sudáfrica, en el distrito de Mafeteng mientras que el Laquintasaura venezuelae que se confundió con el Lesothosaurus fue encontrado en la Formación La Quinta, en La Grita, Estado Táchira. Este hecho se dio en parte por la teoría de la tectónica de placas la cual dice que África y Sudamérica estaban unidas en un supercontinente llamado Pangea durante el Jurásico Inferior, y que fueron separándose con el tiempo con un mar de diferencia hasta su actual posición con más de 11.500 kilómetros de distancia entre ambas zonas. Cuando los científicos dataron los fósiles coincidieron en las fechas de existencia entre 175 y 208 millones de años.

Diferencia actual entre las dos formaciones donde se ha encontrado 
al Lesothosaurus sp. y Laquintasaura venezuelae

•    En 1964 Leonard Ginsburg encontró en Sudáfrica unos dientes y parte de una mandíbula inferior en condiciones fósiles muy deterioradas. Fue clasificado como Fabrosaurus, que significa << Reptil de Fabre >>. Luego en 1978 se encontró un esqueleto más completo, pero se le dio el nombre de Lesothosaurus porque los científicos no estaban seguros de que se tratara del mismo animal. El Fabrosaurus media 1 metro de longitud y era herbívoro, tal vez insectívoro y carroñero.

•    En el IV Congreso Europeo sobre Paleontología de Vertebrados celebrado en España en 1999, el paleontólogo Fabien Knoll, del Museo de Historia Natural de Paris, sugirió que el Lesothosaurus venezolano pertenece en realidad al género Fabrosaurus, trayendo el debate sobre el nomen dubium (del latín "nombre dudoso") que es el nombre científico cuya aplicación implica duda. A pesar de que evidencias fósiles recientes llevan a muchos expertos a distinguir entre Fabrosaurus y Lesothosaurus, muchos científicos no pueden tomar una decisión firme y unánime al respecto, por el pésimo estado de conservación del Fabrosaurus.

•    A pesar de que el Lesothosaurus se considera hasta el momento una especie diferente al Fabrosaurus, si se llegase a demostrar en el futuro que los huesos del Fabrosaurus de 1964 son los mismos del Lesothosaurus encontrado en 1978 se cambiaría el nombre del Género Lesothosaurus al de Fabrosaurus (por ser catalogado primero);  esto no afectaría al dinosaurio de La Grita ya que en 2014 se clasificó con suficientes fósiles como para otorgarle su propio género Laquintasaura venezuelae. Por los momentos ambos dinosaurios (Fabrosaurios y Lesothosaurios) sólo comparten la misma familia, que es Fabrosáuridos, pero esta por definirse la familia de Laquintasaura.

•    En 1992 cuando el equipo investigador descubrió al Laquintasaura venezuelae en La Grita no sabían con certeza a que especie animal pertenecía y le pidieron permiso al dueño del predio privado donde se encuentra la Formación La Quinta para llevarse los huesos fósiles sin muchos detalles sobre su clasificación taxonómica, las especulaciones comenzaron y los lugareños se extrañaron al pensar que unos franceses vinieron de tan lejos para llevarse unos huesos de chivos que eran comunes en esa zona para la época.

•    Aún hoy no se sabe si el equipo investigador, formado por D. E. Russell, O. O. Rivas, B. Battail y D. A. Russell que clasificaron erróneamente al Laquintasaura venezuelae como Lesothosaurus en la Formación La Quinta lo hicieron de forma accidental o fruto de una búsqueda sistematizada, sólo se tiene la certeza de que se encontraban en la zona con misión de reconocimiento.

•    Pocas muestras del Laquintasaura venezuelae halladas en Venezuela al final de los años 80 se encuentran en París, Francia. Sin embargo, existe copia de esos fósiles en La Universidad del Zulia y muchos más fósiles originales que se encontraron posteriormente al primer hallazgo y que completaron el dinosaurio, clasificándolo como una nueva especie para Venezuela.

•    Cuando el profesor de Geología en la Universidad del Zulia en Maracaibo John M. Moody se enteró de los trabajos realizados por el equipo francés, decidió explorar el lugar acompañado de algunos de sus estudiantes, consiguiendo una buena cantidad de elementos fósiles, las cuales conforman piezas dentales, craneales y postcraneales de dinosaurio. Aunque los distintos elementos están desarticulados y su asociación es complicada, por lo menos dos taxones distintos parecen estar presentes. Sin embargo, los dientes hallados por el equipo de Moody son ligeramente diferentes de los ornitisquios. Estas muestras halladas por el equipo zuliano se encuentran en el Museo de Biología de la Universidad del Zulia. Serían necesarios estudios detallados y comparaciones adicionales para esclarecer la asignación filogenética de la posible nueva especie de dinosaurio carnivoro.

•    Por la gran cantidad de fósiles encontrados en el municipio Jáuregui, tanto en la Formación La Quinta, como en las rutas que van hacia las lagunas, las cuales expone algunos de sus hallazgos en grandes piezas fósiles de ammonites al lado del gimnasio "Los Comuneros". También por el hecho de tener 3 museos con importancia arqueológica, se ha considerado que La Grita sea declarada el principal asentamiento paleontológico de Venezuela, y a raíz del descubrimiento del Laquintasaura venezuelae como el primer dinosaurio en Venezuela se le otorgue el título de La Capital de Dinosaurios en Venezuela.

Fósiles de exposición al lado de la entrada en el 
Gimnasio "Los Comuneros" de La Grita.

•    La Formación La Quinta la conforma en su base sedimentos del periodo jurásico inferior hasta su cima con depósitos más recientes, por esta razón logra tener el potencial de proporcionar una importante ventana a la evolución de los dinosaurios y paleobiogeografía en Sudamérica no solo por su ubicación geográfica sino también por sus diferentes periodos registrados en una excepcional estratificación en forma de corte transversal, mostrándonos una escala de tiempo geológico en una sola montaña que va desde el mesozoico hasta la época moderna. La flora fósil y los invertebrados hallados en esta Formación revelan ecosistemas continentales y de agua dulce y salada, incluyendo llanuras aluviales, pantanos, lagunas y extensiones semi-áridas, haciéndola una de las más importantes en la historia paleontológica y geológica de Venezuela.

Fuente:
  • Enciclopedia Dinosaurios. 1994. Número 4, página 76. Número 17, página 408. Número 27, página 648.  Número 51, página 1214.
  • Paleohemeroteca.
  • Wikipedia (Fotos en el Real Instituto Belga de Ciencias Naturales e imagen del tamaño del Lesothosaurus).
  • Blog de Redes: Observatorio, análisis y reflexión. Al cual queremos agradecer tan importante investigación sobre el Lesothosaurus realizada por: Marcos A. Castro.
  • Agradecemos también a la toda la población de La Grita por datos y fotos proporcionadas.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Fósiles recientemente encontrados pueden confirmar un antiguo delta en el Estado Sucre.




Restos de un posible Megalodón y otros vertebrados de gran tamaño no identificados hasta el momento fueron descubiertos por unos pescadores de la península de Araya en el Estado Sucre a comienzos del 2011. Rafael Rojas y otros lugareños verificaron en la zona estos bien conservados ejemplares.

Se estima que los últimos representantes de la especie Megalodón, se habían extinguido a finales del Neógeno, aproximadamente entre 5 y 2.6 millones de años. Esto concuerda con una posible teoría en la que el río Orinoco desembocaba en el Estado Sucre durante esa época y que su delta fue moviéndose hasta su actual posición por los diferentes movimiento orogénicos que ha ocurrido en todo este tiempo.




Megalodón (en gris y rojo) con el tiburón ballena (violeta), el gran tiburón blanco (verde),
y un humano (azul) a escala. Nota: El tamaño máximo alcanzado por C. Megalodón
es indicado por el modelo de 20 metros.

Fósiles encontrados (posible Cetáceo).